Su especialista

La Barrera: frenar sin prohibir

Las barreras son las puertas exteriores de nuestra casa. El punto de bienvenida o despedida, lo primero y lo último que, nuestros amigos, familiares y/o visistantes, verán de nuestro entorno privado. Y si, somos fervientes forofos del refranero español y de los dichos, recordaremos aquello de “una imagen vale más que mil palabras” o “la primera impresión es la que cuenta”. La barrera de nuestra casa de campo o de nuestro terreno debe frenar el paso, pero no debe prohibirlo de manera generalizada. La funcionalidad impactante pero con sutileza para no ofender a quien viene de visita.

En la antigüedad, describían el perímetro de seguridad alrededor de la ciudad, levantaban una muralla y respetaban ciertos espacios para entrar y salir; espacios que tapaban con “las puertas de la ciudad” y que permitían el tránsito pero ofrecían una resistencia. La mayoría de nosotros hemos visitado, en alguna ocasión, una o más ciudades históricas que mantienen esas puertas, como Ávila, Toledo y Valencia entre otras. Así pues, todos o casi todos tenemos la capacidad de visualizar el concepto de una puerta desde los orígenes, y todos podemos, desde el origen de este concepto, actualizarlo y colocarlo en nuestros días, para encontrar el sentido y la razón de tener una barrera en nuestros espacios abiertos, y así delimitar nuestro perímetro privado dando seguridad y protección, sin necesidad de bloquearnos al exterior.

La variedad de diseños en barreras, os ofrecerá la posibilidad de escoger la madera que más se adapte a vuestra personalidad, porque la bienvenida, según se da, se recibe. Nuestro carácter, también se ve reflejado en nuestra casa, por ello el sistema de apertura y cierre, el color, la altura, el grosor y la textura son factores a tener muy en cuenta. Debemos tener siempre presente que nuestra casa es una prolongación de nosotros mismos y, por ello, debe ser decorada, tratada y cuidada con el mismo mimo y esmero con el que nos tratamos a nosotros y a los nuestros. Materiales como iroco, sabina, pino tintado o sin tintar... darán nobleza a nuestra barrera; quitarán esa frialdad que conlleva el marcar un territorio por muy nuestro que sea. La apertura manual o automática, será una decisión propia que dependerá del uso que le vayamos a dar.

Nosotros, en Carpintería Pazos, nos comprometemos a realizar nuestra labor con el máximo respeto hacia el cliente, aconsejando y ofreciendo nuestra capacidad de trabajo para entregar nuestra barrera haciéndola vuestra; creada artesanalmente y tratada con delicadeza, para que nuestros clientes se sientan seguros y puedan hacer que las personas que entren en su casa se sientan bien recibidas. Una barrera bien hecha, acabada y elaborada será el signo de distinción desde el exterior para entrar en nuestro propio entorno que, a todos, nos gusta proteger y defender.